La hora de la revolución LED
El Confidencial
Nadie sabía qué demonios era el sistema LED (diodo emisor de luz) hasta que el ministro Sebastián lo ha puesto de moda. Pues bien, LED es la tecnología del momento, el ‘no va más’ de las renovables. A los hogares les suena a chino, pero algunas grandes empresas, como El Corte Inglés e Inditex, ya lo estaban utilizando para iluminar sus instalaciones exteriores.
La tecnología LED llega a España para salvar la alta contaminación lumínica de nuestro país debido al mal uso del alumbrado público. Según el estudio realizado por el departamento de Astrofísica la Universidad Complutense, ninguna provincia española cumple con la estrategia de ahorro y eficiencia energética, del Plan de Acción 2008-2012, y todas ellas se sitúan lejos (116) de la cifra a batir: 75 kilovatios por habitante. Por ello, Sebastián ha anunciado que pretende sustituir todo el alumbrado público por bombillas de bajo consumo. ¿Será LED la solución? Desde Philips Ibérica se alaban las propiedades de esta tecnología, pero s advierte de la imposibilidad de realizar una obra de este calibre a corto plazo, ya que los fabricantes españoles no disponen de material suficiente para lograr este objetivo en tan breve tiempo. Según afirma Santiago Erice, director de proyectos de Philips Alumbrado, a El Confidencial, “en el caso de ser un volumen muy importante, todos los fabricantes deberíamos tener una producción muy alta de luminarias y aparatos y esto sería muy difícil hacerlo en pocas semanas”. En total, habría que cambiar 4’5 millones de bombillas. Sin embargo, Toshiba, al igual que otros fabricantes como Philips, apuestan por la tecnología LED frente a las bombillas de bajo consumo. La razón: un importante ahorro del consumo por su eficacia en su aplicación al sistema lumínico -hasta de un 80%-, así como unos costes de reposición bajos -su tiempo de vida es de 50.000 horas, frente a las 16.000 de las bombillas convencionales- y una reducción de emisiones de CO2. Asimismo, los avances tecnológicos del último año, que han dejado atrás la legendaria luz monocromática, la han situado a la cabeza en el marco de eficiencia energética. Y es que esta tecnología puede ser el futuro de las renovables, por ser un “consumidor mínimo de potencia” y limpia por no contener mercurio, en comparación con el resto de bombillas de bajo consumo. Una tecnología, no obstante, muy cara -500 euros por luminaria- y que ha generado importantes beneficios a sus fabricantes. Un incremento de las ventas en LED Tal y como Erice señala a este periódico, “nuestras ventas en productos LED han ido creciendo en los últimos siete u ocho años y cada año más”. “Lógicamente, vemos que en el mercado, cada vez se instala más productos LED, tanto en el alumbrado interior como exterior”, declara. En cuestión de datos, Erice confirma que la facturación de Philips Alumbrado en productos con tecnología LED se ha incrementado entre un 15-20% y hace 10 años podíamos hablar de un 1%. Sin embargo, ¿realmente esta tecnología es rentable si la aplicamos en todos los ámbitos? Para ello habría que tener en cuenta dos aspectos. En primer lugar, el uso que se le va a dar a dicha iluminación. Por ejemplo, no sería práctico el uso de sistemas LED en aparatos domésticos que apenas se utilicen durante un par de horas, ya que no se llegaría a amortizar completamente la instalación. Además, debería tenerse en cuenta el propio producto y su calidad. Atención a los productos de baja calidad De este modo, la gran inversión que supondría la sustitución de las bombillas convencionales por el LED podría verse reducido con el uso de aparatos de baja calidad, según se afirma desde Toshiba. “Las autoridades deben tomar nota de si se cumplen la normativa, si los todos los productos que estén en el mercado estén justificados”, afirma Erice. Y es que con el éxito de este tipo de tecnología podría dar lugar a la proliferación de empresas fabricantes de iluminación LED. En la misma línea, Luis Cabrera, director de Eon Solar, declara a este diario que, con la llegada de esta tecnología, se abre un nicho económico muy importante al que algunas empresas pretenden acceder. Desde Philips, se advierte que estas entidades ajenas a este mercado puedan introducir productos de baja calidad y que perjudiquen al desarrollo del mercado de estos productos. A pesar de este posible panorama, el LED parece ser la luz del oscuro túnel de la eficiencia energética en España.